Por la vida caminaba...
sin partida ni llegada...
con suerte de laberinto...
mantenía mi equilibrio...
Sin saberlo te buscaba...
Sin buscarte te encontraba...
y en mis sueños te creaba...
Y al salir de ese desierto...
te encontre en mi desconcierto
Y ya no quiero verte partir...
aunque ya estás en mi piel...
Y sólo quiero verte venir...
porque ya estás en mi piel...
con miedo te puedo recibir...
Pero ya estás en mi piel...
y siento que con eso...
ya nada puedo hacer...mi amor...ya nada puedo hacer...
Un viernes de madrugada...
a mi vida te sumaba...
Sin querer nada de tu almohada...
por tu hechizo fui atrapada...
Tu perfume está en mi cuerpo...
y ya es tarde para correr...
Tal vez sea sólo un cuento...
en el que quiero creer...
aunque sea sólo un momento...
una y otra, y otra vez...
Y ya no quiero verte partir...
aunque ya estás en mi piel...
Y sólo quiero verte venir...
porque ya estás en mi piel...
con miedo te puedo recibir...
Pero ya estás en mi piel...
y siento que con eso...
ya nada puedo hacer...mi amor...ya nada puedo hacer...
Hermoso poema. Me emociona.
ResponderEliminar